Es muy probable que la vitamina D te haya dado baja al hacerte un análisis de sangre y quizás te salten algunas preguntas a la mente: ¿por qué tengo la vitamina D baja si yo me expongo al sol? Empecemos por el principio:
¿Qué es la vitamina D?
La vitamina D es una molécula grasa muy importante para el sistema inmune, los huesos, a nivel de genes y como protección para las células. Existe una alta prevalencia de deficiencia o insuficiencia de vitamina D, también conocida como hipovitaminosis y esto se ha asociado a la posible aparición de infecciones, alergias, trastornos autoinmunes, enfermedades cardiovasculares, digestivas, cáncer, depresión, trastornos neurológicos, óseos, etc.
¿Cómo podemos obtener vitamina D?
La principal forma de obtener vitamina D es a través de la exposición solar en contacto con la piel. El aporte de esta vitamina a través de la alimentación solo supone alrededor del 10% por eso no podemos esperar aumentar los niveles de vitamina D sólo con la alimentación.
Además, consumir alimentos con niveles altos en vitamina D no es una tarea fácil porque los animales, plantas y hongos deben haber estado en contacto con el sol para así sintetizar unos niveles adecuados de esta vitamina. Si ellos no sintetizan vitamina D, nosotros tampoco consumiremos alimentos altos en esa vitamina. Algunos de los alimentos que tienen niveles de vitamina D altos (siempre y cuando hayan estado expuestos al sol) son los pescados azules, setas y champiñones, langostinos, yema de huevo y lácteos.
Causas de déficit de vitamina D
Tiempo de exposición solar
El tiempo de exposición al sol debe ser suficiente y darse forma gradual, sin llegar al enrojecimiento de la piel, para poder sintetizar buenos niveles de vitamina D. Es muy difícil dar unas recomendaciones generales sobre el tiempo de exposición, pero es importante saber que este tiempo es diferente para cada persona.
Debes aprovechar la máxima superficie corporal expuesta al sol y sin utilizar protector solar para garantizar unos buenos niveles de vitamina D.
Contaminación ambiental
La contaminación del aire, tierra y agua afecta a la síntesis de vitamina D y a su efectividad.
El clima y nubosidad
El clima impacta sobre los niveles de vitamina D porque tiene mucha influencia en nuestra forma de vivir, sobre todo en zonas con climas extremos. Pasamos la mayor parte del día en lugares cerrados tanto si el clima es lluvioso como muy caluroso. Este modo de vida tiene un gran impacto porque se reduce mucho la exposición al sol. Por otro lado, la nubosidad completa puede reducir la radiación solar hasta un 50%.
La latitud del lugar donde vivas
La latitud es un factor geográfico que influye en la síntesis de vitamina D. Cuanta mayor distancia haya entre el lugar donde vives y la línea que traza el ecuador (latitud 0º), menor producción habrá de síntesis de vitamina D. En estos casos la posibilidad de síntesis se reduce a la estación de verano y en menor medida a la primavera.
Exposición a metales pesados, disruptores endocrinos y tabaco
Los metales pesados como cadmio, plomo y uranio interfieren en el la forma de metabolizar la vitamina D y esto tiene un impacto en los niveles séricos. Un disruptor endocrino es según la Agencia de Protección Ambiental, un “agente exógeno que interfiere en la síntesis, secreción, transporte, metabolismo, acción de unión o eliminación de hormonas naturales transmitidas por la sangre, que están presentes en el cuerpo y son responsables de la homeostasis”. La vitamina D actúa como una hormona en su forma activa y por tanto los disruptores endocrinos afectan a los niveles de vitamina D.
El tabaco contiene muchas sustancias que contribuyen a la eliminación de vitamina D. Tanto si la exposición al tabaco es de forma activa o pasiva, se relaciona con un déficit en vitamina D.
Patologías digestivas
Existen enfermedades digestivas que pueden afectar a los niveles de vitamina D porque se disminuye su absorción o porque aumentan las necesidades, especialmente en aquellas de origen autoinmune.
Estrés elevado
Si sufres de estrés crónico es probable que afecte al metabolismo de la vitamina D. Por otro lado, el grado de estrés se relaciona con la inflamación crónica de bajo grado donde las necesidades de vitamina D pueden ser mayores.
Deficiencia de magnesio
El magnesio participa en el metabolismo de la vitamina D y por tanto una deficiencia de magnesio puede afectar negativamente a sus niveles. Dos de los factores que más influyen en tener niveles bajos de magnesio es el estrés y las tierras empobrecidas.
La alimentación
Aunque ya mencioné que no podemos esperar tener unos buenos niveles de vitamina D solo con ingerir alimentos altos en ella, unos hábitos de alimentación que sean pobres en alimentos altos en vitamina D junto a una baja exposición solar si puede conducir a una mayor carencia sobre todo en los meses de otoño e invierno.

La edad
La piel al envejecer con la edad, tiene más dificultad de sintetizar vitamina D porque disminuye una molécula necesaria para su síntesis. Además, el envejecimiento viene acompañado de otros factores que influyen en la reducción de la síntesis como trastornos metabólicos, medicación o menor exposición al sol, entre otros.
Pigmentación de la piel
El color de piel influye mucho en el tiempo de síntesis de la vitamina D. A mayor pigmentación, mayor tiempo de exposición solar necesitarás para sintetizar la misma cantidad. Además, el grado de bronceado que vayas adquiriendo a lo largo del verano también dificulta la síntesis de vitamina D.
Hay personas que pasan mucho tiempo al aire libre en verano, van a la playa o piscina a diario y piensan que por tanto su vitamina D debe estar alta pero lo que no saben es que si llegan a alcanzar un bronceado intenso, esto hace la función de filtro que impide sintetizar la vitamina en el mismo tiempo que en condiciones originales.
Uso de protectores solares
Los protectores solares o también llamados bloqueadores solares imposibilitan que la vitamina D se sintetice porque no dejan pasar la radiación UVB.
En definitiva, es muy habitual encontrar la vitamina D baja en una analítica porque hay muchos factores que influyen, pero también sabemos que es muy importante en el tratamiento nutricional para algunas enfermedades y también para la prevención de ellas. Si te han hecho una analítica y la vitamina D sale baja pero los médicos no le dan mucha importancia, puedes consultarnos. En el área de nutrición podemos ayudarte a mejorar tus niveles de vitamina D tanto con los cambios en la alimentación como con la recomendación de suplementos si fuese necesario.


